Testimonios
Mayela Lara de Culiacán, Sinaloa
Este lugar se encuentra a la vuelta de mi casa, aquí en Nueva Zelanda… no digo que no tengamos estos lugares en mi México, incluso tenemos paisajes que lo superan, pero elegí este lugar porque a pesar de que esta ciudad tiene enormes museos, templos, edificios…yo no me dejo de sorprender con cosas tan naturales, es increíble tener mar, ciudad y a lo lejos las montañas nevadas en un solo lugar; esperar a cierta hora a ver la marea subir o el sol meterse… nunca dejar de sorprenderse… es mi don
Creo fielmente que para emocionarse, o sentir algo con intensidad no es necesario nada espectacular… es como la música, hoy en día la gente se deja “impresionar” por ostentosas piezas complicadísimas en su ejecución…pero en realidad si lo analizas te das cuenta que hay piezas muy sencillas, que con solo dos notas tocadas, con ese sentimiento que transmite toda una historia llena de vida, libertad y motivos, solo dos acordes…solo eso para “emocionarse” y erizar tu piel….. el punto es que yo no quiero un espectáculo que me “impresione”… quiero algo sencillo que me “emocione”.
En conclusión, tener este paisaje a la esquina de mi casa…no tiene precio!


